
Chile | Voluntarias abrazan bebés que están solos: ‘Es impresionante ver cómo florecen’
Chile | Voluntarias abrazan bebés que están solos: ‘Es impresionante ver cómo florecen’ En la unidad de P...
Chile | Voluntarias abrazan bebés que están solos: ‘Es impresionante ver cómo florecen’
En la unidad de Pediatría del Hospital San Juan de Dios, parte de la red de centros de salud pública de Santiago de Chile hay bebés hospitalizados que no tienen madre o padre que lo pueda tener o acompañar debido a que fueron entregados para adopción, fueron abandonados o porque los padres no están en condiciones de cuidarlos.
Un reportaje del medio The Clinic, de marzo de 2025, estimó que al menos unos 400 bebés quedaron al cuidado de hospitales de Chile desde 2018 por abandono, por haber sido dados en adopción o porque sus padres no se podían hacer cargo de ellos.
Una situación que no ha hecho más que crecer en los últimos años y donde el problema se complica aún más por la larga espera de esos recién nacidos y niños pequeños para que llegue la decisión de un juez de familia y decida cuál es su próximo destino. Si la ausencia de afecto y contacto personalizado se prolonga, llega un punto en que el bebé deja de tener contacto con el mundo, y vital y psíquicamente se va apagando, porque no tiene el apoyo que necesita.
Sin embargo, voluntarias se han comprometido a acompañar y brindar afecto diario a los bebés del Hospital San Juan de Dios, hasta que vaya a vivir con su familia de origen, adoptiva o de acogida, algo que se puede tardar incluso dos años.
Se trata de un plan piloto de la fundación Abrázame para prevenir lo que se llama carencia afectiva crónica, y lograr que aquellos niños de corta edad que estos niños logren un mejor crecimiento, tanto en su alimentación y en su desarrollo neurológico como en sus contactos y vínculos afectivos, algo que se produce en las primeras horas, días y semanas de vida. Si no, se corre el riesgo de que el bebé se vaya apagando, y se generen problemas psíquicos y de comportamiento futuros.
El psiquiatra y psicoanalista Eduardo Jaar, considerado el inspirador de esta iniciativa, explica que “el recién nacido es un sujeto eminentemente social, que busca el contacto desde los primeros instantes de su vida (…). El contacto piel a piel con su figura cuidadora, el tomar en brazos al bebé, fomenta promueve lazos entre el bebé y esa figura cuidadora, que son la base de su desarrollo emocional”. Cuando eso no se produce, el bebé es más propenso a las enfermedades, y desarrolla un cuadro de carencia afectiva y sensorial temprano.
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La fundación AbrázameAbrázame es una fundación que surgió en 2015 y que formalizó su labor en 2017, y que comenzó con un programa que apoya a niños en residencias de menores. En el programa inicial de Abrázame hoy participan unos 450 voluntarios, con trabajo semanal en 22 residencias de las regiones Metropolitana, de Valparaíso, O’Higgins y Biobío, donde viven casi 500 niños y cuyas edades van de cero a 18 años. Según cifras oficiales de diciembre pasado, 5.190 niños viven actualmente en residencias de menores en Chile.
En 2024, con el apoyo del doctor Jaar, la fundación decidió avanzar y crear el programa Abrázame Más, aún en fase piloto, de apoyo diario a bebés. Se llamó a una convocatoria, y tras meses de selección y preparación, se comenzó con el trabajo de ocho voluntarios para cuatro bebés en una residencia en el municipio de Providencia, en Santiago.
Es un proceso de preparación muy largo porque, como dice Cecilia Rodríguez, directora ejecutiva de Abrázame, “el compromiso es indefinido, hasta que el niño se va con su familia de origen, adoptiva o de acogida, y eso puede ser entre los tres meses y los dos años”. Es un trabajo intenso el que deben hacer las voluntarias, porque los educadores de las residencias “hacen todo lo posible por estar presentes con esos bebés, pero trabajar con 15 o 20 niños es no parar. No tienen el tiempo para dedicarse a uno. Y tampoco pueden hacerlo, porque el resto también requiere asistencia”.
Son dos voluntarias a cargo de un bebé, que deben visitarlo diariamente por al menos dos horas, de lunes a domingo, al menos los primeros tres meses, para generar un vínculo, y luego pueden turnarse. “Lo central es el compromiso, no fallar, el amor (…) y es impresionante cómo los niños florecen”, dice la titular de Abrázame.